Aquí publico los resultados de la última encuesta realizada mediante la lista de correo electrónico y el grupo de Facebook.
El tema investigado esta vez fue la relación entre los vínculos de parentesco o con otros significativos y la fobia a los botones. El numero de participantes fue de 27 (20 mujeres y 7 hombres), algo más bajo que en encuestas anteriores.
Veamos los resultados:
Hay algunos datos curiosos sobre los que podemos pensar a partir de las respuestas obtenidas ante esta pregunta. Solo el 11% (3 de 27 casos) refirieron que uno de sus padres biológicos tiene fobia a los botones, en los tres casos se trató del padre, en ninguno de la madre. También es importante aclarar que 2 de estos 3 casos son mujeres.
En uno de los casos, una mujer dice que la fobia de su padre no es tan pronunciada como la suya. Los otros dos casos refieren haberse enterado muy tardíamente que sus padres padecían su misma fobia (siempre experimentando la fobia antes de enterarse).
De estas respuestas también podemos ver indicadores interesantes. El 14,8 % (4 de 27 casos) dice tener un pariente con lazo sanguíneo que padezca fobia a los botones. Cabe aclarar que ninguno de estos casos coincide con aquellos cuyo padre tiene koumpounofobia. Si sumamos ambos grupos, concluimos que un 25,9% de los encuestados tiene al menos un pariente con fobia a los botones.
Los parentescos mencionados fueron: un hijo de una prima hermana, dos tías y un primo.
Esta respuesta da cuenta de que la prevalencia de la fobia a los botones no es tan baja, ya que 3 de los encuestados conocieron a personas con su misma fobia. En los tres casos se trató de amigas (mujeres).
¿Que pensás a partir de conocer estos resultados? Por favor, dejanos tu comentario.









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